Factura con CAI completo
Código de autorización, rango autorizado y fecha límite de emisión impresos en el documento, junto al RTN, la razón social, el nombre comercial, los datos del cliente, el desglose de ISV con lo exento y lo gravado por separado, y el importe en letras.
Correlativo sin saltos ni repetidos
El número lo asigna la base de datos dentro de la misma operación que emite la factura. Dos cajas facturando al mismo tiempo no pueden tomar el mismo número, y si algo falla no queda un hueco en la numeración.
No deja emitir con el CAI vencido
Si la autorización se venció o el rango se agotó, el sistema no emite. Y avisa antes: cuando quedan pocos folios o pocos días, el aviso llega a la campana para que haya tiempo de tramitar el siguiente.
La factura emitida no se altera
Ni desde el sistema ni entrando a la base de datos: los importes y la identidad del documento quedan congelados al emitir. Para corregir se emite una nota de crédito o de débito, que es lo que corresponde.
Anular deja constancia
Un documento anulado no se borra: queda marcado con quién lo anuló, cuándo y por qué. Una factura con pagos aplicados sólo la puede anular un administrador.
Bitácora que nadie puede corregir
Cada emisión y cada anulación se asientan con el documento, el CAI, el importe y el responsable. Ni el propio sistema tiene permiso para editar o borrar ese registro.
Libro de ventas y archivo para entregar
El libro del período con su desglose, en pantalla y en hoja de cálculo, y el archivo estructurado de los documentos emitidos. Un clic, no una noche armándolo a mano cuando ya llegó el requerimiento.
Revisión de continuidad
El sistema le dice si falta un correlativo o si hay uno repetido en el período. Es la primera comprobación que hace un fiscalizador: mejor encontrarlo usted antes.
Construido contra los requisitos del régimen de facturación y verificado sobre la operación real.
La validación del formato que el SAR autorizó a su empresa la da su contador, y en la implementación
trabajamos con él.